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martes, marzo 01, 2016

Post que quedó colgado de 2015 en borradores

EL ARTISTA Y LA PRESIÓN SOCIAL

Entrega de premios como la de los Oscar nos sirve como filtro a la hora de elegir un poco de nuestro hoy valioso tiempo para mirar una película. Lo ideal sería mirar todo lo que uno pueda y darle una chance a todo el material existente. Eso, en estos días, no es posible, porque muchos hemos elegido una forma de vida que no permite tomarse unas horas para mirar algo.

Mi caso no es tanto como el que mencionaba anteriormente porque tengo un par de meses libres y, cuando surgen instancias como los Oscar, puedo ver los nominados, bajar todas las peliculas y ver cada una de ellas con extremo detalle y hasta ver mas de una vez alguna de ellas. Este es un estilo de vida que uno debe elegir con tiempo y a una edad temprana. Para un artista el tener tiempo es extremadamente importante y esto pocas personas lo van a entender. La mayoría va a pensar que vos hacés lo que hacés para tener mucho tiempo libre y no hacer nada y ser un pelotudo y no tener metas. 

El artista es incomprendido por naturaleza y es solamente comprendido por aquellos que tienen  esa inteligencia (si nos ceñimos a Gardner). ¿Por qué es incomprendido? Por muchos motivos. No entienden que uno no puede ver cosas ordenadas o desordenadas; en su lugar o fuera de su lugar. No entienden que la imaginación ocupa buena parte de nuestra actividad cerebral y estar "en otra" es prácticamente nuestro estado natural. Porque siempre estamos imaginando algo, tomando palabras, ideas, frases, hilvanando lo que paso rápidamente por nuestro cerebro como un pequeño flash inspirador...

PUEDE QUE CONTINÚE...

lunes, febrero 29, 2016

400 millones

- En serio, tengo 400 millones en el banco - le decía Leonardo Di Caprio a una húngara que acompañaba a una delegación, quienes terminaron ganando un Oscar a Mejor Pelicula Extranjera esa noche.

Ella no había visto tantas peliculas de Leonardo como para considerarlo una celebridad. En general no miraba películas y no tenía televisor. Vivía en una neo comunidad hippie con jóvenes burgueses de todas las nacionalidades a pocos kilómetros de Szentes. Sus padres de origen irlandés le pusieron Aelish. En esa comunidad vivían 2 alemanes, 3 italianos, 5 húngaros y un uruguayo: yo.

Yo había pasado las mil y una en Uruguay. Traté de vivir de las artesanías, pinturas, tocar la guitarra en ómnibus y mil cosas más vinculadas al arte pero no había caso: Uruguay no me quería. Uno de los primeros días de invierno de 2014 estaba tirado en la plaza Bellán, absolutamente rendido. No sabía que hacer. El cielo, de un fuerte celeste, se me aparecía más bien monocromático, de tener los ojos cerrados tanto rato. En algún momento, el sonido de la plaza me empezó a desplazar a otros lugares donde no había que preocuparse por consumir y toda la boludez de ahora. Me sentía tranquilo, desestresado. En medio de este viaje me tocan el brazo y, al abrir los ojos, veo el rostro más blanco que jamás había visto: unos ojos tipo anime bien abiertos, redondos y marrones; labios gruesos sin ser exagerados; mejillas ruborizadas y una voz que en un vago español me dice:

- ¿Estás bien?
- cjmm!!! - escupí. Si, estoy bien.
- Estabos como desmaiada.
- No, estaba viajando nomás.
- ¿Cómo?
- Nada, estoy bien. Gracias. ¿Querés ir a comer unos bizcochos?
- No entiendo bizcocho. Le hice el gesto con la mano como de comer y ahí entendió.

Luego de ir a la panadería, nos sentamos en un murito de Freire y conversamos largo rato. Hacíamos lo que podíamos para comunicarnos ya que su español era por momentos muy bueno y por otros harto precario. Al menos llegué a comprender que era una persona con problemas como yo, que se había ido de su Szentes natal para conocer gente nueva y costumbres nuevas. También supe que se llamaba Aelish y que era fanática de Rutger Hauer. Me enamoré enseguida.

Estaba dispuesta a seguirla a todas partes, asi que cuando me dijo  que unos amigos suyos se iban a pocos kilómetros de Szentes a formar una comunidad libre, me fui con ella. Dejé mi trabajo y con la liquidación pagué el pasaje. Chau Uruguay.

Hasta hoy vivimos bárbaro. Es todo un poco insalubre para mi pero la llevo bien con la Aelish a mi lado. Hacía cerca de un mes que la madre la había llamado y le había comunicado que estaba invitada para la entrega de los Oscar porque la pelicula en la que ella actuaba había sido nominada y quería que Aelish fuera con  ella. Aelish de mala gana aceptó y fue. Creo que aceptó porque en el fondo se siente mal por haberla abandonado años atrás y viajar por el mundo para luego volver y quedarse a un par de kilómetros de su casa...no en casa de su madre...con ella.

Yo me fui al Ételbár del centro de Szentes a ver la entrega de los Oscar. Leonardo di Caprio ganó un premio. Una hora después recibí un SMS de Aelish: "Dice un tipo acá que tiene 400 millones en el banco. Es un pesado".


martes, febrero 23, 2016

Contar la Plata

En Diciembre del  año pasado terminé un segundo libro llamado Contar la Plata.  Es una novela corta que trata de un personaje que consigue su primer trabajo en una transportadora de valores. Esto implica ingresar a trabajar en una oficina junto a 30 personas más, cada cual con su historia. La novela trata sobre lo que sucede en esa oficina, y lo que le sucede al personaje principal, tanto dentro como fuera de la oficina. Algunos relatos que componen la novela han sido tomados de este blog y corregidos ya pasada la resaca de esas noches en las que los escribí. Es un filtro necesario para no escribir cualquier desastre. Los contenidos que tomé y modifiqué los eliminé del blog por haber  pasado a ser borradores de lo que sí pretendo sea algo perdurable. Es por eso que el blog parece un pueblo australiano padeciendo pánico peludo: desértico. En breve les paso más información sobre cuando lo podré publicar, como, donde se podrá adquirir, etc. Gracias por andar en la cibervuelta.


jueves, agosto 20, 2015

Tal vez descubrieron América un domingo.

...Y un domingo cualquiera me recordaron que existía Bill Callahan. Compartieron "Riding for the Feeling" en las redes sociales y decidí darle una oportunidad en base a la miniatura del video que tenía algo prometedor: un macaquito volando sobre una cordillera. La melodía musicalizaba una cadena de aforismos, cantada por una voz que por momentos te llevaba a Nick Cave y por otros a Leonard Cohen.


De inmediato me fui al disco Apocalypse (2010) que contenía esta canción. Allí me encontré con un álbum de una trilogía inicial paralizante (Drover/Baby´s Breath/America!). Luego cae ligeramente con Universal Applicant para volver con toda la fuerza en Riding for the Feeling siendo el tema que más te sumerge en un letargo climático. Después viene Free´s que vuelve a un nivel Universal Applicant (una sensación de estar en el salón de té del Hotel del Prado). Cierra con un himno "One Fine Morning". Tremendo disco de Bill Callahan/Smog.




jueves, febrero 19, 2015

El Sueño de Eduardo y una Breve Mención a Kevin Costner


           Eduardo tenía treinta años en ese momento. Hacía ocho que estaba en la empresa y parecía estar feliz. Era callado a un nivel autista, naturalmente pelado y se vestía como si fuera principios de los ´90: jeans gastados, remeras gastadas (no agujereadas), Topper celestes gastados. Sería el único preparado estéticamente para una actuación sorpresa de Mudhoney.

            Unas semanas atrás había empezado a charlar a fondo con Eduardo a través de Martín, otro pelado treintañero que trabajaba en la empresa hacía tiempo y estudiaba en la facultad de ciencias sociales. Era de esos que vienen del interior parcialmente bancados por los padres y tienen que conformar un ingreso digno con un trabajo cualquiera en la capital.  Me caía muy bien Martín y con el tiempo formamos una tríada que charlaba de música, de las tetas de Fabiana, y que fumaba tabaco con la voracidad de un perro que come por primera vez las galletas más caras del mercado porque sus amos ganaron el “5 de Oro Revancha”. Los tres allí fumando hubiésemos sido la publicidad ideal de cualquier tabacalera de no ser especímenes tan patéticos de la raza humana: pelados o canosos, bajitos y peludos o altos y con granos.

            Eduardo y yo estábamos contando plata, armando un paquete de cambio entre los dos. A los dos meses, uno ya puede hacer dos cosas al mismo tiempo y con la misma precisión. El hemisferio izquierdo puede estar contando a gran velocidad y depurando billetes viejos al mismo tiempo mientras el otro hemisferio está pensando en bandas de rock alternativo del “underground” nacional.

            De pronto Eduardo puso cara de que acababa de recordar algo y dijo:

-          Me acabo de acordar de algo que soñé.
-          ¿Qué soñaste?
-          No es un gran sueño, sólo recuerdo un momento. Yo tenía muchos años. Era un anciano. Estaba junto a otros ancianos en una casa de salud arruinada. Las paredes tenían toda la pintura verde descascarada y dejaba ver la pintura anterior de un color celeste con muchas escrituras que parecían estar hechas con uñas afiladas.
-          ¡Qué “creepy”[1]!
-          Lo más raro es que de fondo sonaba un tema de Creedence que no conocía ni ahí. No soy muy fan de los Creedence pero hay temas que conoce todo el mundo, esos que están en una especie de Greatest Hits que tienen. Ese que tienen todos los veteranos ex-hippies en su colección de CD´s.
-          Si fuera a ver a mi abuela de ochenta años a un lugar así no estaría tan mal. De última, las casas de salud se tienen que ver así: deterioradas como los propios ancianos. Y los Creedence como banda sonora del lugar le daría un toque especial. Cuando vivía en Belvedere tenía unos vecinos con una casa así como la que describís. Allí vivía una vieja de unos setenta años con sus dos hijos solteros de unos cincuenta y cuarenta y cinco años respectivamente. El de cuarenta y cinco se parecía a Kevin Costner pero pelado y medio negro. El otro era exactamente igual al Rey Juan Carlos de España pero un pelín más joven. Hasta que fui adolescente no me di cuenta de lo raro que era todo allí. A veces se escuchaban gritos de los hijos que se emborrachaban y le increpaban un montón de cosas a la madre, la cual no hacía más que llorar y pedir perdón una y otra vez. Cada vez que tenía que ir a buscar la pelota entraba a la casa y las paredes eran amarillas con trozos de pintura descascarada en verde. Nunca olvidaré ese olor a viejo que parecía salir de todas partes. Era principalmente olor a humedad junto con esa mezcla mágica que solo los viejos pueden obtener.
-          ¿De verdad tenías esos vecinos? ¿Y cómo te animaste a entrar a buscar la pelota?
-          Cuando sos chico no tenés miedo. Además eran buena gente. Tenían eso de los gritos de borrachera pero para mí era normal, yo que sé. Mis viejos también gritaban en mi casa así que estaba acostumbrado.
-          Yo hubiese comprado otra pelota…
-          ¿Por qué sonaban los Creedence si no los escuchás?
-          Ni idea. Esas cosas del cerebro. Lo que sí hice fue buscar ese tema porque lo recordaba bien. Me había gustado. Era un tema instrumental. Conseguí varios discos de Creedence y descubrí que no está nada mal.
-          ¿Cómo es eso?
-          Si te salís del compilado y escuchás los discos vas a ver que están buenos. Yo escuché “Bayou Country”, “Green River” y el “Cosmo´s Factory” cuya primer canción es el tema que ambientaba la casa de salud de mis sueños. Cuando puedas escuchálo que es un temazo. “Ramble Tamble” se llama.
-          Sabés que conozco una banda grunge[2] llamada Green River. ¿Habrán tomado el nombre por el disco ése de los Creedence?
-          Si, lo averigüe el otro día. Y además encontré otras cosas. ¿Sabías que tocaron en Woodstock?
-          No, ni idea. Vi la película pero no los recuerdo.
-          Es que no salen en la película. No salen porque tocaron muy tarde y John Fogerty no quiso que el show saliera en la peli porque dijo que el show no había sido “decente”. Parece que terminaron tocando a las 3:30 de la mañana, cosa que para nosotros es como si fueran las 6, porque los Grateful Dead se pasaron de la hora estipulada y se quedaron “zapando” en el escenario, jaja.
-          Mal ahí…
-          Si, pero estarían re-drogados de ácido. Y los Creedence también. Tocaron tardísimo cuando ya no sabían con qué darse.
-          Yo todavía no entiendo cómo tocaban de ácido. ¿Vos probaste alguna vez?
-          No. ¿Vos?
-          Si.
-          ¿Y?
-          No se puede tocar de ácido. O sea, podés tocar pero no a un nivel profesional. Podés hacer algo decoroso si ensayaste los temas unas mil veces, sino es imposible. Tu mente está en otro lado imaginando cosas. ¿Vos entendés que alucinás? ¡Ves cosas que no están! ¡Escuchas conversaciones de gente que no está! ¡Las caras se deforman! ¡Todo se mueve! – gesticulaba mucho mientras decía esto- . Está buenísimo pero no para tocar un instrumento. El único que quizás podés tocar es el bajo si los temas no tienen muchos arreglos. Si sos el frontman también podés enfrentarlo. Capaz que sonás como las niñas de las Brujas de Salem gritando “!Demonio, demonio!” pero de todos modos vas a creer que sos genial. Yo toco la batería hace cinco años y te digo que no me puedo dar con nada porque pierdo la coordinación de inmediato. Con el faso me pongo paranoico y me persigo mucho con lo que estoy tocando y además se enlentece mi tempo[3] interno. Con el alcohol, en la medida justa, motiva pero si me paso un poco, marché con los ritmos más complejos.
-          Yo toco el bajo así que puedo probar si lo del ácido es cierto.
-          ¿Tocás el bajo?
-          Si.
-          ¿Tenés banda?
-          Si.
-          ¿Cómo se llama?
-          Jugadores Sensibles.
-          Buen nombre. ¿Y qué hacen?
-          Onda Pixies, Luna, Yo la Tengo.
-          No conozco nada. ¿Tenés algo para pasarme?
-          Mañana te traigo algo de los Pixies para empezar.
-          Dale.
-          Te traigo el “Surfer Rosa” y el “Dolittle”. Con la banda hacemos un cover de los Pixies. El mes que viene tocamos en Amarcord.
-          Bueno, estoy ahí.




[1] Escalofriante, tenebroso.
[2] Nombre promovido principalmente por los medios masivos de comunicación para vender un determinado producto musical y estético a partir del éxito de bandas como Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden.
[3] Una manera de medir la velocidad de un ritmo.

martes, diciembre 17, 2013

Rodriguez: El Dylan de Sudàfrica

No he dejado de recomendar este documental desde el primer momento en que lo ví: "Searching for Sugar
Man" Para aquellos no lo han visto, trata sobre el músico folk Sixto Rodriguez quien a fines de los 60 comienzos de los 70 sacó un par de discos que fueron un fracaso rotundo en Estados Unidos producto quizás de la segregación racial de la época ya que Rodriguez es un obrero de ascendencia mexicana.

Paralelamente, en Sudáfrica, el primer disco de Rodriguez "Cold Fact" que llega a ese país de forma misteriosa, ya que internet era ARPANET y sólo conectaba algunas computadoras de universidades, y se convierte en un éxito rotundo. Rodriguez se convierte en la voz contra el Apartheid y todos tenían en su casa un disco de esta especie de Bob Dylan latino con algo más de swing.

También pasó que nunca intentaron contactarlo porque pensaban que estaba muerto. Se había difundido la leyenda de que se había inmolado sobre el escenario, o que se había pegado un tiro luego de un mal recital. 

El tema es que un par de sudáfricanos buscan con insistencia hasta que lo encuentran. Allí empieza la travesía de Rodriguez en Sudáfrica como ídolo total, más grande que Elvis o los propios Rolling Stones. Aquí se los dejo completo junto con los dos únicos discos que grabó.

Un grande Rodriguez.

No te vayas del blog sin escucharte un temita.

Podés estar descubriendo algo nuevo.





domingo, noviembre 03, 2013

Actualización de Estado

Hace ya varios meses, quizás un año, que estoy preparando mi segunda publicación oficial. Eso hace que el tiempo para la escritura esté dedicado más a esa tarea que a la manutención del blog y por eso este abandono que de pronto hace que un lugar que tiene vida gracias a la persona que escribe y quienes comentan, quede olvidado como uno de esos pueblos que queda desierto luego que la fábrica que daba a trabajo a todos los habitantes cierra.

En este caso, quiero dejar algunos temas de la banda que nos visitará este lunes: Blur. Una banda que me ha acompañado en gran parte de mi vida y que ahora tendré la posibilidad de ver gracias a la inesperada posición de nuestro país como polo cultural internacional. Trataré que los temas no sean los más conocidos.


martes, septiembre 17, 2013

Piques de Rock

Hola. Quería pasar un rato por este pequeño lugarcito de los servidores de (Blogger --- Google) para dejar
algunas experiencias musicales que me han conmovido al menos un poco. Voy a ver que fue lo último que les dejé así no me repito, ja. Ya vuelvo...

En orden desde lo que más recuerdo a lo que menos, les dejo algunos temas de Dinosaur Jr. una banda que participó en ese fermento noise-grunge-college-indie-alternativo de los 90´s. A diferencia de lo que estila el grunge o el noise creo que esta banda aporta mucho desde lo melódico. Para mí, un gran descubrimiento ya que hará un año más o menos que la conozco.




Lastima que este último tema no tenga video.

Pasando a algo más contemporáneo, lo último de Arctic Monkeys: excepcional. Dejo la trilogía de videos del último disco.



Ahora retrocedo unos cuantos años y me voy a un disco de Black Sabbath poco reconocido porque no tiene "hits" pero está muy bueno. Quisiera recordar que Black Sabbath es una banda de metal etiquetada en la posteridad como tal pero objetivamente la banda es una base fundacional de lo que es el metal que se puede escuchar hoy en día. En esos días la banda era una más en el circuito blues-rock. Escuchando el arranque de este disco se van a dar cuenta.




domingo, junio 30, 2013

Acosador en Arroyo Seco

Agraciada y Gral. Aguilar a las 5 de la tarde. La gente va saliendo de sus trabajos, caminando por todas
partes con aires agitados, estresados, como si tan solo contaran los días de su vida con rayitas en la pared . Yo estaba sentado en el muro de la UTU de Arroyo Seco escuchando Los Alamos, gozando con esa música mezcla de psicodelia, indie y spaghetti western soundtrack. A los 10 minutos de estar allí sentado veo a lo lejos una silueta que auguraba un deleite visual, un nuevo registro en la base de datos de la lujuria. Se iba acercando mientras el tema "Cola de Cascabel" llegaba a su climax. Se acercaba vestida de remera hering roja y campera de cuero negra, jeans de tiro largo, marcando unas caderas imponentes, garantía de un buen culo "for sure".

Ella pasa delante mío mientras el tema de Los Alamos toma ese ritmo lento e hipnótico. Cuando la veo de atrás mis expectativas se ven colmadas de inmediato. Sin embargo, atraído por una fuerza misteriosa y depravada, me levanto y comienzo a seguirla. No estaba tomando conciencia de lo que estaba haciendo: simplemente lo hice. Caminaba a unos diez metros de ella observando su aspecto de cantante garage combinado con algo de Selena, aquella cantante tropical asesinada por una fan.

Pasadas tres cuadras de seguimiento decido acercarme más e intentar algo porque la situación de mi cuerpo era incontenible. Me pedía a gritos que hiciera algo, que me la quedara como fuese. Mis órganos vibraban, en particular mi estómago que sonaba como cuando uno está nervioso, con hambre o se acerca el amor de su vida. No la podía dejar escapar, tenía que llevarme algo, por lo menos el cel.

 Los Alamos no ayudaba en este momento. Necesitaba algo parecido al tema de Rocky para juntar valor y decirle algo. Mientras tanto la seguía y le miraba el culo fantaseando con tenerlo delante mío en un sommier king size a estrenar.

En un arrebato de coraje, furia y decisión, me acerco y le digo "Hola". Ella me ignora y sigue caminando. Yo la tomo por las caderas y le apoyo mi bulto con una proto-erección. Ella se asusta y comienza a gritar desesperadamente. Yo le digo "Esto es pasión..." y la abrazo con mucha fuerza mientras ella sigue gritando por policías y ayuda. Yo cierro los ojos y sigo disfrutando de ese apoyo tan terrenal.

Al abrir los ojos noto que sigo sentado en el muro de la UTU de Arroyo Seco atento porque a pocos metros venía otro camionazo. Esta vez una rubia veterana de esas 100-70-100 que me encantan. Ésta ilusión va a durar un poco más...

sábado, junio 01, 2013

No precisa flash

- Esta cámara no precisa flash señor
- ¿Cómo que no precisa?
- Lo dicho
- ¿Cómo es eso?
- Es una nueva tecnología.
- ¿Cómo funciona?
- Funciona con todos menos con embarazadas.
- ...Ok, gracias.

Me retiré del local de revelado con sentimientos encontrados sobre el flash. Luego, ese viernes por la tarde, ese día en que todos se van dejando caer por ahí, acarreando temas cotidianos para olvidar, fui por lo de Marcelo.

Llegué a la esquina de Millán e Instrucciones y agarré dos para adentro de una de esas. Llegué a una casa de color marrón y rejas naranja..."exótico o sudamérica" pensé. Durante el trayecto desde el centro hasta ahí fui escuchando el nuevo disco de Los Terapeutas. Al momento de llegar a la casa me parecía un buen disco aunque algo emulado de otros discos propios. No sé. Una sensación. Todavía no sé por què se llama Monstruo. No importa. Me gusta.

A las 7 de la tarde de una tarde otoñal de Mayo estaba con Marcelo en su casa marrón y naranja ( no es de Sudamérica) fumándonos un gigantesco faso  mientras mirábamos muestras de discursos mediocres en canales mainstream. Las noticias provocaban risas nerviosas pero bastante auténticas. Nos indignamos con algunos casos. Cuando quedaba una puntita, salimos a caminar por el barrio.

El barrio mostraba personajes como Renato, el marinero que pide cuando no navega, Matías "Forsaken" Britos, concejal de la zona, Alberto Ras, el inspector de tránsito comprometido con el barrio y Franca Basso, la que le pide todo a todo el mundo, desde fuego hasta "ideas".

Todos ellos estaban en un fogón armado a un costado del Centro Comunal Zonal del barrio. "Forsaken" tocaba un tema de The National cuando estábamos llegando. Yo estaba re-loco y viajé de inmediato al escuchar los acordes de "Conversation 16" un tema extraño para fogón.

Renato pidió dinero todo el tiempo, "Forsaken" tocó unos cuantos temas de The National y versiones  pop de temas de Daft Punk. Alberto no dejaba de hablar de lo estresante de su laburo, no dejaba de decir que "en esto nunca ves la buena cara de las personas, solo el lado oscuro", que pedía sugerencias para hacer una buena presentación Powerpoint.

Para agregar una cuota de variedad a la conversación de fogón, empecé a hablar sobre Los Puentes de Madison, la última película que había visto. Hablé sobre lo terriblemente dramática que es, sobre Clint Eastwood y Merryl Streep, sobre el adulterio y ser como uno es. Pareció uno de esos seminarios en los que se dá un ejemplo choto para luego decir lo que realmente se quiere decir. La charla sobre la peli dió lugar a una discusión sobre el engaño y de inmediato me arrepentí de haber hablado de eso.

Si hay que elegir un día para la aventura, para lo diferente, tiene que ser un viernes. Los viernes hay que tener otra personalidad. El día de ese otro que habita contigo de forma silente.